Recibir un diagnóstico de cáncer de próstata o descubrir una masa en el riñón puede generar dudas importantes:
¿Es necesario operar? ¿Se puede realizar una cirugía de mínima invasión? ¿El robot realiza la cirugía por sí solo? ¿La recuperación puede ser más rápida? ¿Cómo puedo saber si soy candidato?
La cirugía robótica puede utilizarse en algunos procedimientos urológicos complejos, especialmente cuando es necesario trabajar con precisión en espacios anatómicos reducidos, como la pelvis o alrededor del riñón.
Sin embargo, contar con esta tecnología no significa que sea automáticamente la mejor alternativa para todos los pacientes. La decisión depende del diagnóstico, la extensión de la enfermedad, los estudios disponibles, las condiciones generales de salud y la experiencia del equipo quirúrgico.
¿Qué es realmente la cirugía robótica?
La cirugía robótica es una forma de cirugía mínimamente invasiva asistida por computadora.
Aunque comúnmente se dice que “un robot realiza la operación”, el sistema no trabaja de manera autónoma. El cirujano permanece dentro del quirófano, observa el campo quirúrgico desde una consola y controla directamente cada movimiento de los instrumentos.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos explica que estos sistemas no pueden operar sin el control directo de un cirujano. Su función es facilitar movimientos precisos y determinadas tareas complejas dentro de espacios reducidos.
El equipo generalmente incluye:
- Una consola desde la que trabaja el cirujano.
- Una cámara que proporciona una visión ampliada y tridimensional.
- Brazos articulados que sostienen los instrumentos.
- Un equipo quirúrgico ubicado junto al paciente.
- Personal de anestesiología, enfermería y apoyo técnico.
Los instrumentos reproducen en tiempo real los movimientos realizados por el cirujano. La tecnología amplía la visión y el control, pero no sustituye el criterio médico ni la experiencia del equipo.
¿Por qué se utiliza la cirugía robótica en urología?
La anatomía urológica incluye vasos sanguíneos, nervios, vías urinarias y órganos ubicados en zonas de acceso limitado.
La cirugía asistida por robot permite introducir una cámara y diferentes instrumentos mediante pequeñas incisiones. Los brazos articulados facilitan determinados movimientos y suturas dentro de la pelvis o el abdomen.
En urología puede utilizarse en procedimientos como:
- Extirpación de la próstata por cáncer.
- Cirugía de tumores renales.
- Determinadas reconstrucciones de las vías urinarias.
- Algunos procedimientos de vejiga o uréter.
Dentro de la atención ofrecida por el Dr. Marnes Molina, los dos procedimientos robóticos principales son:
- Prostatectomía radical robótica.
- Nefrectomía robótica.
El primer paso no es programar directamente una operación. Se necesita una valoración para confirmar el diagnóstico, revisar los estudios y determinar si el abordaje robótico tiene sentido para el caso.
Prostatectomía radical robótica para cáncer de próstata
La prostatectomía radical es una cirugía destinada a retirar toda la próstata y parte del tejido que la rodea, incluyendo normalmente las vesículas seminales. Dependiendo de la enfermedad, también pueden retirarse ganglios linfáticos cercanos.
Cuando se realiza con asistencia robótica, el cirujano introduce una cámara y los instrumentos quirúrgicos mediante pequeñas incisiones abdominales.
La cámara proporciona una visión tridimensional de la próstata y las estructuras cercanas. El cirujano controla los instrumentos desde una consola ubicada dentro del quirófano.
Esta cirugía puede considerarse en pacientes seleccionados con cáncer de próstata localizado o localmente avanzado. Antes de recomendarla se revisan factores como:
- Resultado de la biopsia.
- Nivel y comportamiento del antígeno prostático.
- Grado y grupo del tumor.
- Resonancia magnética.
- Estudios para conocer la extensión de la enfermedad.
- Edad y estado general de salud.
- Riesgo de progresión.
- Alternativas como vigilancia activa o radioterapia.
- Expectativas relacionadas con continencia y función sexual.
Los pacientes que ya tienen un diagnóstico pueden consultar la información específica sobre la prostatectomía radical robótica.
También es posible obtener una valoración con un especialista en cáncer de próstata para revisar los estudios y entender las alternativas disponibles.
¿La prostatectomía robótica siempre es la mejor opción?
No todos los pacientes diagnosticados con cáncer de próstata necesitan una prostatectomía.
Dependiendo del riesgo y de la etapa de la enfermedad, también pueden considerarse alternativas como:
- Vigilancia activa.
- Radioterapia.
- Terapia hormonal.
- Terapias focales en casos seleccionados.
- Cirugía abierta.
- Cirugía laparoscópica.
- Tratamientos combinados.
La prostatectomía robótica es una alternativa a otros abordajes quirúrgicos, pero la tecnología por sí sola no garantiza mejores resultados.
El Instituto Nacional del Cáncer señala que, en manos expertas, los resultados funcionales de la cirugía abierta y robótica pueden ser similares a corto y mediano plazo. La elección debe considerar la enfermedad, las condiciones del paciente y la experiencia del equipo.
Nefrectomía robótica para tumores de riñón
Cuando un estudio detecta una masa o tumor renal, una de las primeras preguntas es si será necesario retirar todo el riñón.
La respuesta depende del tamaño, la ubicación, la complejidad y las características de la lesión.
Existen dos procedimientos principales:
Nefrectomía parcial
Se retira el tumor y una cantidad controlada del tejido que lo rodea, tratando de conservar el resto del riñón.
Nefrectomía radical
Se retira el riñón completo y, cuando corresponde, algunos tejidos o estructuras cercanas.
El Instituto Nacional del Cáncer reconoce la nefrectomía parcial, simple y radical como alternativas quirúrgicas para el cáncer de células renales. La elección depende de las características y la etapa del tumor.
En pacientes correctamente seleccionados, conservar parte del riñón puede ayudar a mantener una mayor función renal. Sin embargo, no todos los tumores pueden tratarse mediante una nefrectomía parcial.
Los pacientes con una masa renal pueden consultar la información sobre la cirugía robótica para un tumor de riñón.
¿Cómo se decide entre una nefrectomía parcial y una radical?
La decisión no depende únicamente del tamaño del tumor.
Durante la valoración deben revisarse factores como:
- Ubicación del tumor dentro del riñón.
- Cercanía con vasos sanguíneos.
- Relación con la vía urinaria.
- Complejidad anatómica.
- Apariencia de la lesión en tomografía o resonancia.
- Función de ambos riñones.
- Condición del riñón contrario.
- Antecedentes de enfermedad renal.
- Posibilidad técnica de conservar tejido sano.
- Riesgo de malignidad.
- Estado general del paciente.
La nefrectomía parcial puede ser una opción en determinados casos, pero la prioridad es realizar un tratamiento oncológico adecuado y seguro.
Por esta razón, no conviene asumir que todos los tumores renales requieren retirar el órgano completo ni que todos pueden tratarse conservando el riñón.
Posibles beneficios de la cirugía robótica
Al realizarse mediante pequeñas incisiones, la cirugía robótica puede ofrecer beneficios relacionados con el abordaje mínimamente invasivo.
Entre los beneficios potenciales se encuentran:
- Incisiones más pequeñas.
- Menor pérdida de sangre en determinados procedimientos.
- Menor dolor postoperatorio en algunos pacientes.
- Estancia hospitalaria potencialmente más corta.
- Retorno gradual a las actividades en menos tiempo.
- Visión tridimensional y ampliada.
- Mayor capacidad de movimiento en espacios reducidos.
- Facilidad para realizar suturas y reconstrucciones complejas.
Estos beneficios no deben presentarse como resultados garantizados.
La evolución depende de:
- Tipo de procedimiento.
- Extensión de la enfermedad.
- Condiciones generales de salud.
- Cirugías anteriores.
- Experiencia del equipo.
- Aparición o ausencia de complicaciones.
- Seguimiento posterior.
¿La cirugía robótica es más segura?
La cirugía robótica puede facilitar procedimientos de mínima invasión cuando se utiliza correctamente y por personal capacitado. Sin embargo, conserva los riesgos propios de cualquier intervención quirúrgica.
Entre los riesgos generales se encuentran:
- Sangrado.
- Infección.
- Reacciones a la anestesia.
- Formación de coágulos.
- Lesión de estructuras cercanas.
- Necesidad de transfusión.
- Necesidad de cambiar a otro abordaje durante la operación.
- Complicaciones específicas del órgano tratado.
En una prostatectomía también deben discutirse temas como:
- Continencia urinaria.
- Erección.
- Eyaculación.
- Fertilidad.
- Necesidad de rehabilitación.
- Seguimiento del PSA.
En una nefrectomía deben revisarse:
- Función renal.
- Cantidad de tejido que puede conservarse.
- Funcionamiento del otro riñón.
- Resultado definitivo de patología.
- Vigilancia oncológica posterior.
El robot no elimina estos riesgos ni garantiza que no existirán complicaciones.
¿La recuperación siempre es más rápida?
El abordaje mínimamente invasivo puede favorecer una recuperación más cómoda o una estancia hospitalaria más corta en algunos pacientes, pero no existe un tiempo de recuperación idéntico para todos.
El tiempo depende de:
- Procedimiento realizado.
- Extensión de la cirugía.
- Edad.
- Enfermedades previas.
- Evolución durante la hospitalización.
- Presencia de drenajes o sonda.
- Actividad física habitual.
- Indicaciones del equipo médico.
El paciente debe evitar comparar su recuperación con la de otras personas. Incluso cuando se realiza el mismo procedimiento, la evolución puede ser diferente.
¿Quién puede ser candidato a una cirugía robótica?
La candidatura no se determina solamente porque exista cáncer de próstata o un tumor renal.
El equipo médico necesita revisar:
- Diagnóstico confirmado.
- Etapa de la enfermedad.
- Estudios de imagen.
- Resultado de biopsia cuando corresponda.
- Cirugías abdominales anteriores.
- Estado cardiovascular y respiratorio.
- Uso de anticoagulantes.
- Función renal.
- Peso y condiciones anatómicas.
- Objetivo del tratamiento.
- Alternativas no quirúrgicas.
- Riesgos individuales.
En cáncer de próstata, algunos pacientes pueden beneficiarse de vigilancia o radioterapia.
En tumores renales, algunos casos pueden tratarse mediante vigilancia, ablación, nefrectomía parcial o nefrectomía radical.
La cirugía robótica debe recomendarse porque es adecuada para el paciente y no únicamente porque la tecnología está disponible.
Siete preguntas importantes antes de decidir
1. ¿Cuál es el objetivo exacto de la cirugía?
Debe quedar claro si se busca retirar todo el tumor, obtener control local, conservar el órgano o reducir el riesgo de progresión.
2. ¿Existen alternativas a la cirugía?
Es importante preguntar por vigilancia, radioterapia, ablación, laparoscopía, cirugía abierta u otros tratamientos.
3. ¿Se retirará todo el órgano o solo una parte?
Esta pregunta es especialmente importante en cirugía renal y para comprender qué implica una prostatectomía radical.
4. ¿Quiénes formarán parte del equipo?
La cirugía robótica requiere coordinación entre cirujanos, ayudantes, anestesiólogo, enfermería y personal técnico.
5. ¿En qué hospital se realizará?
Conviene conocer el centro quirúrgico, la hospitalización estimada y la capacidad para atender posibles complicaciones.
6. ¿Qué resultados funcionales son razonables?
En próstata deben discutirse continencia y función sexual. En riñón debe revisarse la conservación de la función renal.
7. ¿Cómo será el seguimiento?
La atención no termina al salir del quirófano. Posteriormente deben revisarse el reporte de patología, los estudios de control y la evolución funcional.
El papel del Dr. Marnes Molina en la valoración y coordinación
El Dr. Marnes Molina realiza en Mexicali la valoración urológica inicial de pacientes con cáncer de próstata o tumores renales.
Durante este proceso puede:
- Revisar el diagnóstico y los estudios disponibles.
- Explicar el significado de los resultados.
- Identificar si se necesita información adicional.
- Comparar alternativas quirúrgicas y no quirúrgicas.
- Determinar si la cirugía robótica puede ser adecuada.
- Referir y coordinar al paciente con el equipo de cirugía robótica.
- Participar con el equipo especializado durante el proceso quirúrgico.
- Mantener el seguimiento urológico posterior.
Este modelo permite que el paciente inicie su proceso en Mexicali y reciba orientación antes de ser referido al centro donde se realizará la cirugía.
Puedes revisar la experiencia y certificaciones del Dr. Marnes Molina y conocer las opiniones de sus pacientes.
¿Cuándo conviene solicitar una nueva valoración?
Una valoración adicional puede ser útil cuando:
- Ya existe un diagnóstico de cáncer.
- Se recomendó retirar la próstata.
- Se recomendó retirar un riñón.
- No quedó claro si existe una alternativa.
- Se desea saber si es posible conservar parte del riñón.
- Existen dudas entre cirugía y radioterapia.
- No se explicaron los posibles efectos funcionales.
- Se quiere confirmar si el abordaje robótico es apropiado.
- Los estudios se realizaron en otra ciudad o institución.
El objetivo es revisar la información disponible, aclarar dudas y tomar una decisión mejor informada.
Mitos frecuentes sobre la cirugía robótica
El robot realiza la operación por sí solo
Falso. El cirujano controla los instrumentos durante todo el procedimiento.
Una cirugía robótica garantiza que no habrá complicaciones
Falso. Continúan existiendo riesgos quirúrgicos y anestésicos.
Todo cáncer de próstata debe operarse con robot
Falso. La elección depende del riesgo, la etapa, la salud y las preferencias del paciente.
Si existe un tumor renal siempre debe retirarse todo el riñón
Falso. Algunos casos permiten conservar parte del órgano, mientras que otros requieren una nefrectomía radical.
La tecnología es más importante que el equipo
Falso. La valoración, planeación, experiencia, coordinación y seguimiento continúan siendo fundamentales.
Da el primer paso con una valoración clara
Si te diagnosticaron cáncer de próstata, encontraron una masa en el riñón o ya recibiste una indicación quirúrgica, una valoración permite revisar si la cirugía robótica puede ser adecuada y qué otras alternativas deben considerarse.
También puedes consultar los diferentes procedimientos urológicos del Dr. Marnes Molina.
Solicita una valoración en Mexicali
Llama al 686 553 6996 para agendar una consulta con el Dr. Marnes Molina.
Preguntas frecuentes sobre cirugía robótica en urología
¿La cirugía robótica es lo mismo que la laparoscopía?
Ambas utilizan pequeñas incisiones y una cámara. En la laparoscopía tradicional, el cirujano maneja directamente instrumentos generalmente rígidos. En la cirugía robótica controla instrumentos articulados mediante una consola.
¿El robot puede cometer movimientos por su cuenta?
El sistema no realiza la cirugía de manera autónoma. Los movimientos son controlados por el cirujano.
¿La cirugía robótica se utiliza solamente para la próstata?
No. En urología también puede utilizarse para tumores renales y determinados procedimientos reconstructivos o de otros órganos urinarios.
¿El Dr. Marnes Molina realiza la cirugía sin otro equipo?
El Dr. Marnes realiza la valoración, coordina o refiere el procedimiento y participa con un equipo especializado en cirugía robótica.
¿Es posible conservar el riñón?
En algunos tumores puede realizarse una nefrectomía parcial. La posibilidad depende del tamaño, la ubicación, la complejidad y la función renal.
¿La prostatectomía robótica evita la incontinencia?
No se puede garantizar. La recuperación urinaria depende de la enfermedad, la anatomía, la técnica quirúrgica, las condiciones previas y la rehabilitación posterior.
¿La prostatectomía robótica evita la disfunción eréctil?
No puede garantizarse. La posibilidad de conservar la función eréctil depende de factores como la extensión del tumor, la función previa y la posibilidad de preservar los nervios.
¿La recuperación es inmediata?
No. Aunque el abordaje es mínimamente invasivo, el organismo necesita tiempo para recuperarse. La duración cambia de acuerdo con la cirugía y la evolución individual.
¿Cómo puedo saber si soy candidato?
Es necesario revisar el diagnóstico, los estudios de imagen, la biopsia cuando corresponda, el estado general de salud y las alternativas disponibles.
¿Cómo puedo solicitar una valoración?
Puedes llamar al 686 553 6996 para agendar una consulta.

